"Ahora la playa es de piedras"… ¿seguro?
Mucha gente lo dice: la playa de Almenara se ha vuelto de piedras. Pero los cantos rodados siempre estuvieron ahí. Lo que ha cambiado es otra cosa.
"Es que ahora la playa es de piedras." Lo oímos continuamente. Y es verdad que hoy vemos cantos rodados donde antes había arena fina. Pero la conclusión no es la que parece.
La verdad es que las piedras (els còdols) siempre estuvieron ahí: son el "esqueleto" inferior de nuestra playa. Lo que ocurría es que estaban cubiertas por metros de arena fina que las ocultaba.
No han aparecido piedras nuevas. Ha desaparecido la arena que las tapaba.
Cuando perdemos esa arena — porque los puertos, los espigones y los embalses cortan la aportación natural de sedimento —, el esqueleto queda al descubierto. No es que hayan aparecido piedras nuevas: es que ha desaparecido la arena que las tapaba.

Es una forma muy gráfica de entender la regresión: la playa no se transforma, adelgaza. Y bajo la piel de arena aparece el hueso.
Este artículo es una versión ampliada de lo que compartimos en @platjadalmenara.
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