Platja d'Almenara
VALCAS

La playa que perdemos

¿Qué le está pasando a la playa de Almenara? Aquí tienes, explicado con claridad, el problema de la regresión costera: por qué ocurre, qué hemos visto y cuál es la salida.

Una playa que retrocede

La playa de Almenara lleva años estrechándose. Lo que antes era un arenal amplio donde cabía todo el pueblo, hoy es, en algunos tramos, una franja de cantos rodados donde el mar llega casi hasta donde antes había dunas, paseo y vida. Y la pérdida se ha acelerado en los últimos años.

Vista aérea del litoral de Almenara: en el lado norte del espigón se acumula la arena y al sur la playa desaparece
El efecto de las barreras es visible desde el aire: un lado gana arena, el otro la pierde.

Por qué ocurre: la cadena de espigones

En nuestra costa, la arena viaja de norte a sur empujada por las corrientes litorales. Es un río de arena invisible que, durante siglos, mantuvo vivo un arenal continuo entre Castellón y Sagunto.

Cuando en ese camino se construyen barreras — puertos, espigones, escolleras —, el río de arena se corta: al norte de cada barrera la arena se acumula; al sur, deja de llegar y el mar se come la playa poco a poco. En el litoral sur de Castellón hay toda una cadena de obstáculos, y Almenara está al final de la cadena. Por eso nuestra playa es de las que más sufre.

A esto se suma que los embalses de los ríos retienen los sedimentos que antes bajaban hasta el mar y alimentaban las playas.

Cuando pones una barrera, un lado gana… y el otro pierde. Y Almenara está en el lado que pierde.

Lo que hemos visto con nuestros ojos

El temporal Harry (enero de 2026) dejó la gravedad a la vista de todos: olas muy fuertes, daños en accesos y primera línea, y una playa comida. Meses después, el paseo de madera del sendero más querido del pueblo tuvo que ser retirado porque el mar lo había socavado. Cada episodio deja huella, y las huellas ya no se borran solas.

Qué pasa si no se hace nada

Sin una actuación integral sobre el litoral — y no solo parches puntuales —, la playa puede llegar a desaparecer. Y con ella perderíamos mucho más que arena:

  • La barrera natural que protege la Marjal y Els Estanys de la entrada de agua salada, hogar de garzas, flamencos y del chorlitejo patinegro.
  • La identidad mediterránea de Almenara: el Barri Mar, los paseos, los veranos de toda la vida.
  • El atractivo turístico y económico del que vive buena parte del pueblo.

La solución existe

La solución no pasa por enfrentar a pueblos ni a vecinos, ni por culpar a nadie. Pasa por una regeneración integral y coordinada del litoral entre municipios y administraciones: recuperar el transporte natural de arena y proteger el conjunto de la costa, no solo tramos aislados. Por eso Platja d'Almenara forma parte de la federación MAR NOSTRA.

La playa necesita al pueblo

Informarse es el primer paso. El segundo, sumarse: cuantos más seamos, más fuerte será la voz que pide soluciones.

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